Freedom Socialist editorial: In Defense of Affirmative Action

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El grito retorcido de “discriminación al revés” se oye de nuevo por todas partes; y hay muchísima razón para alarmarse.

El infame caso “Bakke” está bajo consideración en la Corte Suprema de los EE.UU., donde una decisión pro-Bakke puede aniquilar por completo la acción afirmativa.

La acción afirmativa es una de las pocas ganancias despreciables que las minorías y las mujeres han podido alcanzar en su larga y fiera lucha por la justicia económica. Pero la situación presente, que se basa en un vasto fondo de labor barata de las minorías y las mujeres, está amenazada por los derechos civiles y el feminismo — y la acción afirmativa se ha convertido en el blanco principal de una ofensiva viciosa de parte del gran comercio y los conservadores.

Allan Bakke, ingeniero, ha echado la culpa de su rechazo en la Facultad de Medicina de la Universidad de California, a los 16 puestos reservados para solicitantes minoritarios. No haciendo caso de las cien vacantes no minoritarias — y su rechazo en muchas otras facultades de medicina a causa de su edad (34) — este hombre blanco insiste en perpetuar la exclusión académica de las minorías.

Bakke y su jaez afirman que los programas diseñados para atajar los modelos enquistados de discriminación son ilegales porque “discriminan” contra los hombres blancos.

¡Estupideces! La “discriminación al revés” es una frase demagógica confeccionada para negar a las mujeres y a las minorías el derecho de igual oportunidad.

La baja utilización y la super-explotación al por mayor de la labor femenina y minoritaria éstan institucionalizadas en la sociedad. La socialización, la educación y las oportunidades de empleo se limitan grotescamente para todos los que no sean blancos u hombres. La exclusión de la educación superior y del adiestramiento profesional lleva a su vez a empleos de mala paga y a privación para los niños de los pobres. Los jóvenes de los barrios bajos, en particular, éstan limitados a este cruel ciclo.

Los ingresos de minorías a las facultades de de medicina en realidad han declinado en los últimos 30 años. Hoy en día, los médicos negros constituyen nada más que 2.04% de los médicos del país. Si los Bakkes del mundo prevalecen, los profesionales minoritarios se desvanecerán.

La acción afirmativa puede parar esta espiral hacia abajo para unos pocos. Provee el empujón hacia arriba necesario para compensar la discriminación pasada, y ayuda a los desventajados a competir imparcialmente con los hombres blancos que, por lo general, aprovechan de los beneficios de relativa oportunidad y adiestramiento.

Sin embargo, muchos de estos hombres blancos se vuelven histéricos si tienen que rendir aun una mísera parte de sus privilegios, y algunos. invocando los “derechos constitucionales,” se lanzan a atacar a las verdaderas víctimas de la persecución.

El poderoso conglomerado de reaccionarios que apoyan a Bakke y a su especie son las mismas fuerzas que dan sustento a la inquisición anti-homosexual de Anita Bryant, los asaltos en contra de la fuerza laboral, y a los que quisieran negar a las mujeres pobres los derechos de aborto legal. Son los racistas. los atizadores de la guerra, y los explotadores. Son el enemigo de clase — y hay que desafiarlos.

La acción afirmativa no es un asunto secundario. Es una cuestión de sobrevivencia para millones de labradores encadenados al yugo del racismo y sexismo virulentos. Los socialistas revolucionarios se dedican en principio a abogar y defender la acción compensatoria para sus hermanas y sus hermanos en doble cautiverio.

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