Huelgas de hambre de costa a costa reviven la resistencia contra ICE

Junio de 2026. En Delaney Hall en Newark, Nueva Jersey, manifestantes exigen que cesen las políticas migratorias que separan a las familias. FSP ayudó a organizar el apoyo a las manifestaciones en Delaney Hall y Adelanto. FOTO: Dave Schmauch / FS

Se desató una nueva ola de resistencia contra las deportaciones masivas de MAGA cuando detenidos comenzaron huelgas de hambre y laborales en todo el país.

En Delaney Hall, un centro privado de detención de inmigrantes de Nueva Jersey, 200 prisioneros lanzaron una huelga en mayo. Protestaban a causa de la comida podrida, el acoso, la falta de atención médica y otros abusos. Los huelguistas exigían la inmediata liberación de los detenidos mayores, enfermos y débiles, la revisión legal de sus casos y el fin de la presión para que los cautivos se auto deportaran. Hicieron un llamado por la libertad y el cierre del centro.

Los sucesos de Nueva Jersey fueron parte de una serie de huelgas en los centros de detención, incluyendo centros como Adelanto en Los Ángeles. Este centro es famoso por el maltrato y por cuatro muertes reportadas desde septiembre de 2025. Como Delaney, Adelanto es operado por el Grupo GEO, que les sirve a los detenidos comida echada a perder y los obliga a trabajar con poca o nula remuneración.

Bertie Hernández de la Alianza de Justicia para Jóvenes Inmigrantes de California informó que las huelgas dirigidas por inmigrantes comenzaron debido a los altos precios de las tiendas carcelarias. “Una huelga de hambre es el último recurso y una de las más complicadas formas de protesta”, afirmó Bertie. “Los inmigrantes no encontraron ninguna otra alternativa ya que esta era la única manera de que los escucharan” dado que el Grupo GEO se rehusó a negociar y discutir sus demandas.

En Nueva Jersey, miembros de las familias como Gaby Soto han dirigido la campaña de apoyo desde afuera de Delaney Hall. ICE capturó a su esposo Martín mientras compraba pañales para sus hijos. “Necesitamos reparar el sistema deficiente de tribunales de migración para liberar a todos los detenidos”, declaró Soto. “Se deberían escuchar sus historias en su totalidad durante las audiencias migratorias de manera justa y sin prejuicios.”

Cuando se desplazaron a Delaney cientos de simpatizantes, agentes de ICE con equipo antidisturbios les hicieron frente con fuerza física y gas pimienta. El gobernador Mikie Sherrill culpó a los “agitadores de fuera del estado” y llamó a la policía para que usaran gas lacrimógeno e realizaran arrestos.

Al final, los organizadores de Delaney decidieron terminar la huelga pero la lucha sigue atrayendo el apoyo de sindicatos laborales, incluyendo el de los maestros, el área médica y los estibadores. Los esfuerzos de Adelanto también se interrumpieron pero la coalición de apoyo sigue denunciando la violencia contra los detenidos y garantizando las visitas familiares.