PLS 30 años después: Tres décadas de un programa fuerte y de logros decisivos

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CONOZA EL Partido de Libertad Socialista (Freedom Socialist Party o FSP), una presencia trotskyista creciente en los Estados Unidos, Canadá y Australia. Hemos adquirido reputación (pero no fortuna) por nuestra clase feminista de socialismo, nuestros estimulantes debates, nuestra gran hospitalidad y nuestros maravillosos bufetes.

“Pero esperen,” interrumpe un activista serio. Las ideas nobles y las grandes comidas son buenas, pero ¿que ha logrado el FSP?

Una buena pregunta. Al luchar por un futuro hermoso, ¿cómo ha mejorado el partido la vida en el presente? A continuación tenemos un tour breve de algunas cosas sobresalientes.

Una fundación sólida. Desde su inicio en Seattle en 1966, el FSP se percató de que las mujeres, la gente de color y las lesbianas y los gays son los que mueven y estimulan a la clase trabajadora y dicho partido incipiente hizo de las cuestiones fundamentales de raza y sexo una prioridad. El reconocimiento de la militancia de estos trabajadores proporciona una fuente de optimismo y es una de las razones principales por las que todavía estamos aquí; esto es un logro en sí mismo.

En 1967, las pioneras del FSP Clara Fraser y Gloria Martin motivaron la formación de las Mujeres Radicales (Radical Women o RW), dedicándose a entrenar a mujeres como líderes revolucionarios. La función de apoyo y educación del FSP ha ayudado a RW a convertirse en una fuerza internacional que en el presente se ha unido a otras para defender los logros feministas, a los inmigrantes que son atacados, a Cuba que es un campo de batalla y a muchos más.

Una gran innovación fue el establecimiento por parte de miembros de color del partido y de RW de un Comité (Caucus) Nacional de Camaradas de Color, el primer comité de este género que se creó en un partido socialista. Sus metas son las de crear liderazgo entre sus miembros, mantenerse al tanto de eventos que afectan a la gente de color, dirigir la intervención del FSP y de RW en los movimientos de liberación racial y lidiar con cuestiones raciales dentro de los grupos.

También hemos hecho contribuciones importantes en el área teórica.

La integración revolucionaria es un análisis seminal elaborado por Clara Fraser y sus colegas, el cual explica por qué la lucha de liberación afroamericana es indispensable para el mejoramiento de la clase trabajadora en su totalidad. “La lucha de los chicanos: ¿movimiento racial o nacional?,” por Yolanda Alaniz y Megan Cornish es un documento único y amplio en su consideración del pasado, del presente y del futuro de La Raza en los EEUU.

Un 10 en activismo. En política práctica, el récord de logros del FSP es un recordatorio de los tremendos cambios alcanzados durante las tres décadas pasadas.

En el movimiento laboral, las causas que antes se consideraban irrelevantes, extremas o sospechosas, como los derechos de los nativos, de los gays y en pro del aborto, un partido del trabajo en los EEUU, la democracia sindical, son adoptadas en parte porque miembros del FSP se ocuparon de ellas con tenacidad.

Nuestros miembros también fueron una parte importante para lograr sueldos comparables para trabajos comparables. Después de una batalla en favor de trabajadores mal pagados de la Universidad de Washington (UW), los miembros del FSP ayudaron a fundar el Sindicato Independiente de Trabajadores Unidos (United Workers Union-Independent). El UWU-I recopiló estadísticas sobre el sistema discriminatorio de salarios de la universidad, formuló la postura que se llamaría más tarde “valor comparable” y presionó al Sindicato Local AFSCME 1488 para que demandara a la UW y logró por primera vez la decisión de que un tribunal federal respaldara este innovativo remedio contra la desigualdad de salarios.

El FSP fue también uno de los primeros campeones en la acción afirmativa. En Seattle City Light, Fraser diseñó el primer programa para mujeres de EEUU para el entrenamiento de electricistas. A raíz de este programa, miembros de FSP y RW fueron algunas de las personas que dejaron empleos mal pagados y sin posibilidad de progreso para entrar en la vanguardia de las primeras trabajadoras mujeres de la industria de la electricidad. Después de que la gerencia eliminó el programa, ellos los demandaron y obtuvieron una brillante victoria que les concedió el que los volvieran a contratar y que recibieran pagos atrasados, pagos por daños y promociones.

El partido siempre ha reconocido que el avance económico de las mujeres requiere la libertad reproductiva. El FSP se asoció con mujeres negras en programas en contra de la pobreza para exigir el derecho al aborto, asociando este derecho a la necesidad de la acción afirmativa, del cuidado infantil y de acabar con la esterilización involuntaria. En 1970, tres años antes de Roe vs. Wade, los votantes del Estado de Washington aprobaron un plebiscito que legalizaba el aborto.

Durante ese mismo periodo, el FSP se unió a la movilización emergente en pro de la liberación gay. Presionamos para que se aprobara una orden municipal que incluyera protección para trabajadores gays y activistas políticos, y Seattle se convirtió en la primera ciudad en adoptar dicha ley.

Cuando se realizó la primera Conferencia Lésbica y Gay para Gente de Color en Washington, D.C. en 1979, nosotros estuvimos presentes y nos ganamos la aprobación con respecto al método multiracial y de frente unido por el que nosotros abogábamos.

La participación en la lucha pro derechos de los nativos es otra característica del FSP que proviene de nuestros primeros días, incluyendo un punto culminante en 1976. En ese entonces, brindamos nuestra participación a la Tribu Puyallup cuando ocupó y recuperó exitosamente la Cascadia, un centro de detención juvenil construido en tierra de la Nación India que se apropió el gobierno.

En años recientes, el partido ha desempeñado una función prominente en la oposición al surgimiento del fascismo incipiente. En 1988, cuando supimos que blancos supremacistas planeaban reunirse en la Isla de Whidbey cerca de Seattle, nos coordinamos con líderes de los movimientos gay, negro y sindical para realizar una protesta cara a cara. El Frente Unido en Contra del Fascismo no sólo expuso a los Hitlerianos, sino que también reveló que es un mito el que los nazis son un elemento marginal que es mejor ignorar o dejar que la policía lidie con ellos.

Desde entonces, cada rama del FSP ha tenido que contribuir para enfrentarse a los nazis. El FSP de Los Angeles cooperó con los residentes del Valle de Simi para detener a los fascistas que planeaban marchar en apoyo al veredicto de absolución de los policías racistas que maltrataron a Rodney King. En Portland, Oregon, miembros del FSP fueron organizadores claves de una manifestación que dio como resultado la condena de Tom Metzger por matar a palos al inmigrante Mulugeta Seraw.

A medida que crece el partido, también se incrementan nuestros viajes internacionales. Nuestros emisarios han estado en Sudáfrica, Sudamérica y Nicaragua y hemos viajado a China, al antiguo Bloque Soviético, al Oriente Medio, Europa, México y Cuba para aprender, para hablar de política y para crear alianzas.

Creación de nuevas leyes. No por propia elección, el FSP ha pasado mucho tiempo en los tribunales, ¡y hemos descubierto que éste es un campo de batalla muy productivo!

Fraser sentó un precedente con relación a los derechos de libre expresión de los trabajadores mediante una demanda en contra de City Light, después de que esta compañía de servicios la despidió por sus actividades feministas y radicales. Ella también fue una de las personas demandadas en el caso de Freeway Hall, por medio del cual se obtuvieron nuevas garantías para los derechos a la privacidad.

La Profesora asiaticoamericana Merle Woo fortaleció la libertad académica, ganando una serie de casos contra la universidad Berkeley en California por discriminación con base en la raza, el sexo, la orientación sexual y la ideología política.

La Maestra Alison Thorne de Melbourne, Australia forzó al gobierno a que reconociera el derecho de los empleados públicos para expresar opiniones controversiales sin poner en peligro sus empleos.

En Vancouver, Canadá, Marcel Hatch se unió a feministas iraníes para sentar un precedente que permite a las mujeres solicitar la condición de refugiadas en base a la discriminación por sexo.

Stephen Durham de Nueva York estableció el derecho de repartir volantes en las autopistas de peaje de Nueva Jersey.

Quedan muchas millas por recorrer. ¡Francamente es una tortura el tener que terminar este artículo sin haber escrito acerca de tanta historia dinámica! Pero no sería correcto ignorar las áreas donde pensamos que es necesario intensificar nuestros esfuerzos.

Hemos postulado candidatos en tres campañas que han recibido atención — la postulación de Merle Woo para gobernadora de California y el intento por parte de Yolanda Alaniz y Heidi Durham de obtener escaños en el Consejo de la Ciudad de Seattle. Pero es demasiado tarde para regresar al ring.

Estamos diseminando nuestras ideas por medio de varios proyectos publicitarios — el “Freedom Socialist”, el “Freedom Socialist Bulletin” de Australia y las páginas de “Socialist Feminist” de “Allies” en Canadá y la Red Letter Press. Sin embargo, debemos publicar más libros, utilizar nuevos medios de comunicación y planificar la publicación más frecuente del “Freedom Socialist.”

Estos son sueños de champaña pero tenemos presupuesto sólo para cerveza. Sin embargo, una futura campaña de recolección nos ayudará inmensamente.

Más que el dinero, necesitamos gente; gente que esté harta del miserable status quo y que tenga confianza en que los trabajadores y los oprimidos pueden crear un mundo infinitamente mejor. ¿Gente como usted? ¡Por favor únase a nosotros!

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