Una economía, dos realidades

Los capitalistas suben mientras que los trabajadores se desploman

Gordon Frazier / FS
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A medida que la economía de EE. UU. vuelve a su cauce, crece la esperanza de que las condiciones sean menos desesperadas. Parece que “los cielos azules están regresando” y que podremos regresar a la normalidad.

Pero … un momento. ¿Qué significa la palabra “normal” y para quién? Antes del Covid, las condiciones para los ricos eran espectaculares, y durante la pandemia sus fortunas se multiplicaron aún más. Mientras tanto, mucha gente pobre y de clase trabajadora apenas podía sobrevivir antes de la crisis. El cierre de sectores enteros de la economía envió a millones a la caída libre, y las mujeres y las personas de color cayeron más rápido y más lejos.

¿Cuál es exactamente la situación ahora y qué nos espera?

Una brecha se convierte en un abismo. La criminal división entre la élite y todos los demás creció dramáticamente durante la depresión.

Menos del 1% de la población mundial controla un asombroso 43% de la riqueza. Al otro lado del abismo, el 70% de la población del planeta comparte apenas un 2,7%. Mientras Covid devastaba al mundo, titanes como Elon Musk y Jeff Bezos tuvieron ganancias asombrosas que dominaban las noticias, mientras que la mayoría de la clase trabajadora sufrió declives igualmente épicos.

En los EE. UU., el 1% aumentó sus arcas con $ 4 billones, mientras que los trabajadores perdieron más de $ 1 billón en salarios, y se estima que 42 millones perdieron sus trabajos. Los más afectados fueron las personas con ocupaciones mal pagadas y las que ya estaban subempleadas, como las mujeres, las personas de color y los inmigrantes empleados principalmente en restaurantes, así como el resto del sector del ocio y el hotelero, la educación y la atención médica.

Mientras tanto, la inflación subió a tasas no vistas en 13 años, especialmente para necesidades como alimentos y vivienda.

El colapso en ciernes. Independientemente del bombo publicitario, la administración de Biden no impulsó el “Plan de Rescate Estadounidense” de 1.9 billones de dólares en marzo debido a una profunda empatía hacia los oprimidos. Más bien, de la misma forma que el Nuevo Trato de Roosevelt rescató al capitalismo de la implosión en la década de 1930, Biden está tratando de salvarlo nuevamente en 2021. En resumen, es simplemente imposible que la economía capitalista sea dirigida por un pequeño grupo de familias mega ricas.

Estados Unidos ha gastado más de $ 4 billones en fondos de estímulo desde marzo de 2020 y tiene una deuda de $ 25 billones, la cual sigue aumentando. Hoy en día existe una deuda masiva del gobierno y del sector privado en un entorno de “dinero fácil” con tasas de interés bajas. Estas dos cuestiones se combinan para crear auges en los precios de los activos (acciones, bonos, bienes raíces, etc.) impulsados por la deuda, los cuales se pueden colapsar rápidamente. El estímulo ayuda a corto plazo, pero esto es solo una solución temporal. La solución misma que resuelve el problema inmediato establece las bases de la siguiente crisis y aumenta la fragilidad del sistema capitalista global.

Además de esto, el calentamiento global podría causar un nivel de crisis económica sin precedentes.

Swiss Re Group es una gran reaseguradora global que cubre a otras compañías de seguros en caso de catástrofes como huracanes o crisis financieras internacionales. Junto a una creciente cantidad de otros analistas, Swiss Re Group advierte que el cambio climático representa el mayor riesgo a largo plazo para la economía mundial al reducir la productividad y causar estragos debido a tormentas, inundaciones, incendios y otros desastres nunca antes vistos.

Un panorama laboral cambiante. Durante la pandemia, alrededor del 25% de los empleados estadounidenses trabajaban desde casa, a menudo de manera muy eficaz. Muchos tenían profesiones mejor pagadas, como en tecnología de la información, y muchos continuarán operando desde casa felizmente al menos parte del tiempo.

Otros no fueron tan afortunados. Los maestros y otros miembros del personal educativo tuvieron difíciles y agotadores problemas al tratar de trabajar desde casa, ¡y luego los distritos escolares de todo el país los presionaron mucho para que regresaran a las aulas antes de que fuera seguro! No es de extrañar que alrededor del 25% de los profesores hayan decidido abandonar su profesión, lo que creará graves problemas en los próximos años. ¡Aumentar el salario de los educadores y mejorar sus condiciones sería una excelente manera de evitar una crisis!

Se habla mucho de la escasez de mano de obra, pero muchos trabajadores vieron desaparecer sus trabajos de forma permanente y carecen de los requisitos necesarios para cambiar de profesión. Los profesores no son los únicos reacios a volver a un empleo demandante y mal remunerado. Muchos trabajadores están esperando el momento oportuno para ver si pueden encontrar algo mejor que sus míseros trabajos anteriores.

Sin embargo, la moratoria de desalojo de la CDC termina el 31 de julio y los beneficios por desempleo adicionales a nivel federal terminan el 6 de septiembre, y aproximadamente la mitad de los estados optaron por recortar la asistencia adicional antes de tiempo. La gente pronto no tendrá más remedio que aceptar cualquier trabajo en que los contraten, si es que pueden encontrar algo.

Pero más allá de estas decisiones individuales, los trabajadores de todo el país están optando por luchar colectivamente. Las enfermeras son uno de los grupos más activos que están resistiendo. Están organizando sindicatos en hospitales en Carolina del Norte y Maine y han organizado huelgas en los estados de Nueva York a Minnesota y de Massachusetts a Hawái, donde luchan por mejorar la atención al paciente, los salarios y las condiciones laborales, incluido, todavía, el suficiente equipo de protección personal.

Los trabajadores del almacén de Amazon en Bessemer, Alabama, organizaron una lucha heroica para sindicalizarse esta primavera. No lo consiguieron. Sin embargo, el sindicato Teamsters aprobó una resolución en junio para apoyar a los empleados de Amazon para organizarse dentro de la empresa. Amazon, que cosechó enormes ganancias durante la pandemia, emplea a 950,000 trabajadores en los EE. UU., y más del 90% trabaja en almacenamiento y entrega de paquetes. Hoy día es la cara dominante de la economía capitalista.

En crisis tras crisis, los líderes de las principales industrias e instituciones financieras, y sus partidarios en el gobierno, han podido recuperarse, aunque sean recuperaciones débiles o a corto plazo. Los próximos años, tras lo peor de la pandemia, revelarán cuán resistente puede ser el sistema de lucro para hacer frente a sus propias contradicciones e inestabilidad.

Los próximos años también mostrarán algo más: la determinación de los trabajadores al oponerse a la profunda desigualdad y explotación arraigadas en el sistema. ¡La clase dominante podría descubrir que las burbujas de precios de los activos impulsadas por la deuda son el menor de sus problemas!

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