Declaración del Partido de Libertad Socialista.
El secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, por órdenes del presidente Trump, es un acto criminal e ilegal. Marca el regreso a los tiempos en que Estados Unidos exaltaba los objetivos imperialistas y dominaba a sus vecinos del sur a punta de fusil, robando tierras, saqueando recursos e instalando títeres a su conveniencia.
Esta flagrante violación de la soberanía de Venezuela fue precedida por una campaña de meses de ataques militares estadounidenses contra supuestas embarcaciones “narcoterroristas” en aguas internacionales, que dejó 115 personas muertas en el Caribe y el Pacífico.
Como en anteriores invasiones de Estados Unidos, Washington ahora se adjudica la autoridad para gobernar Venezuela. Trump justificó esta subordinación del país invocando la racista Doctrina Monroe, el documento fundacional del expansionismo estadounidense, afirmando que la preeminencia del Tío Sam será restaurada en “nuestro hemisferio”.
Los motivos de Trump
El Presidente quiere que el público crea, sin pruebas, que Maduro y Flores son peligrosos capos de la droga que debían ser detenidos y que su encarcelamiento limpiará las calles de consumidores de drogas, haciendo a Estados Unidos “seguro otra vez”. Él y su gabinete también señalan el carácter represivo y autoritario del régimen del presidente Maduro. Aunque esta última caracterización es acertada, ¿desde cuándo el autoritarismo ha sido una razón para el cambio de régimen cuando se trata de los amigos de Trump? Tomemos al rey de Arabia Saudita, por ejemplo. En cualquier caso, corresponde a la clase trabajadora venezolana lidiar con sus malos dirigentes, no al Departamento de Estado, la CIA ni a los generales estadounidenses.
En realidad, la enumeración de Trump de los pecados de Maduro no es sino una cortina de humo para la verdadera razón de su arresto: poner a la industria petrolera de Estados Unidos al frente de la fila para extraer miles de millones de dólares en petróleo venezolano.
Trump lo dijo con orgullo en la conferencia de prensa posterior a la captura del presidente Maduro. También afirmó que el petróleo de Venezuela había sido “robado a Estados Unidos por socialistas”, en referencia a los esfuerzos de nacionalización de décadas anteriores.
Está claro que, con la Casa Blanca al mando, el “conquistador en jefe” espera monopolizar la industria petrolera de Venezuela y al mismo tiempo bloquear a competidores imperialistas como China.
Como le va a Venezuela, así le va al mundo
Es difícil saber qué le depara el futuro a Venezuela, pero es evidente que los deseos expansionistas del presidente Trump no se han saciado, ya que ha renovado su absurda reclamación sobre Groenlandia mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, hace un llamado por un cambio de régimen en Cuba.
Colombia y México también han sido añadidos recientemente a la lista de Trump de posibles objetivos, dejando claro que Venezuela es solo el comienzo de una mayor aventura militar. Resulta evidente que quienes hoy ocupan la Casa Blanca no descansarán hasta haber repartido el planeta a su antojo y después de haber exprimido a los pueblos de la Tierra para obtener máximas ganancias.
La resistencia a este ataque es inevitable. Los venezolanos veneran a Simón Bolívar, el libertador de Sudamérica del colonialismo español. México y Colombia tienen orgullosas historias antiimperialistas. Y la clase trabajadora estadounidense ha aprendido recientemente sobre el alto precio de las guerras imperialistas en Irak y Afganistán. Juntos podemos poner fin a los sueños de Trump de encabezar un nuevo imperio mundial.
Este hemisferio pertenece a los pueblos explotados y oprimidos que son su mayoría, no a Trump. Y nosotros, los estadounidenses, necesitamos salir a las calles para defendernos de los ataques contra Venezuela, todos nuestros vecinos del sur y los venezolanos y otros inmigrantes que figuran en la lista de objetivos de la Casa Blanca.
¡Por la solidaridad con el pueblo trabajador y pobre de América Latina y el Caribe!
¡Las garras de EEUU, fuera de Venezuela!
¡Que liberen a Nicolás Maduro y Cilia Flores! ¡Que arresten a Trump como criminal de Guerra!








