Mueren 9 en Charleston: el racismo alimentado por un sistema enfermo

Share with your friends










Submit
This article in English

El Freedom Socialist Party (Partido de Libertad Socialista) se une a millones de norteamericanos y expresa sus condolencias a las familias, amigos y congregación a la que pertenecían los ciudadanos asesinados en Charleston, Carolina del Sur, a manos del supremacista blanco Dylann Roof. Apoyamos a los movimientos sociales #BlackLivesMatter (#LaVidaDelosNegrosImporta) y #StandWithCharleston (#EnApoyoaCharleston) que llaman a realizar acciones de protesta contra estos crímenes y las fuerzas que los instigan.

Iglesia “Mother Emanuel”: un símbolo de la resistencia negra

En medio de los disparos en la Iglesia de Charleston, una niña negra yacía inmóvil, fingiendo estar muerta para evitar el ataque, pero no pudo eludir los gritos del agresor blanco: “Ustedes violan a nuestras mujeres y se están apoderando de nuestro país”. Este hombre de apenas 22 años, sólo estaba reciclando los viejos argumentos del Klan y de los Nazis cuya ideología él abraza claramente tanto en palabras como en hechos. Roof intentaba detener las crecientes protestas contra los policías racistas asesinos que continúan disparando y lastimando impunemente a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Sus palabras iban encaminadas a inflamar la guerra racial imperante en este país.

También tenían el propósito de destruir todo lo que la Iglesia Metodista Episcopal Africana representa en la lucha contra el racismo y la servidumbre forzada. Esta iglesia fue fundada por Denmark Vesey, quien había sido esclavo y que en 1822 planificó la revuelta de esclavos más grande en la historia de los Estados Unidos. Vesey fue capturado y ahorcado antes de que la revuelta tuviese lugar y la iglesia fue incendiada por una turba blanca. La historia de esta revuelta fue suprimida por los ricos esclavistas que manejaban el mercado de esclavos negros. Sin embargo, el hijo de Vesey reconstruyó la iglesia que, además, se convirtió en un punto de llegada del Ferrocarril Subterráneo. En la década de los 1960’s, se transformó en un centro de derechos civiles y laborales.

Esta no es la primera iglesia negra en ser atacada. Entre 1995 y 1996, alrededor de 30 iglesias del Sur fueron incendiadas por racistas. Claramente, las fuerzas de la supremacía blanca vuelven a las andadas otra vez. Sus objetivos son gente de color, inmigrantes, judíos, sindicalistas, mujeres y homosexuales. Esto requiere un amplio movimiento de autodefensa.

El pasado no está muerto…estas acciones no se quedaron en el pasado

Las balas disparadas por Roof hicieron añicos el mito de que ahora vivimos en una sociedad post-racial. El Klan y los Nazis florecen en condiciones de crisis económica, ofreciendo chivos expiatorios a los despojados y oprimidos. Son el producto de un capitalismo que tiene que dividir para conquistar para que el 1% siga con sus privilegios mientras nosotros la mayoría restante lucha por sobrevivir.

Al tiempo que el Presidente Obama denuncia la violencia racista y policiaca, la única solución que ofrece es el control de armas, culpando al Congreso por su indiferencia hacia este problema. Sin embrgo la policía tiene armas y sigue asesinando a ciudadanos negros y pobres! ¿Es el desarme una solución real al problema de violencia y racismo? Las leyes para el control de armas no atacan la inequidad, discriminación y los altos índices de encarcelamiento y desempleo que sufre la gente de color, junto con la segregación en vivienda, escuelas, etc, que son la causa de tanta desesperación y desesperanza social. Y es precisamente el sector más desprotegido la víctima de las leyes de control de armas. En Florida, la ley “protégete a tí mismo” sirve para proteger a racistas paranoicos mientras que Marissa Alexander, una madre negra, pasa años en la cárcel por disparar al techo para detener a su abusivo esposo.

Mientras, la bandera Confederada ondea en lo alto del Capitolio de Carolina del Sur. Es claro que los problemas de racismo en este país van mucho más hondo que unas cuantas declaraciones públicas de que “algo debe hacerse” al tiempo que los policías continúan matando gente de color (y los mentalmente enfermos).

El futuro nunca será seguro hasta que enfrentemos los crímenes del pasado y del presente. Este país se construyó con la sangre de los esclavos negros, los indígenas norteamericanos y los inmigrantes. La violencia desplegada en la Iglesia Madre Emanuel es tan antigua como el país y el sistema capitalista en el que se ha fundado.

El Partido por la Libertad Socialista lucha por una nueva sociedad, una sociedad en la que todos disfrutemos de la abundancia generada por los trabajadores; en la que la piel blanca, el sexismo, la homofobia, la desigualdad, la destrucción ambiental y la guerra se queden en el pasado. Los invitamos a unirse a nuestra lucha! Hay mucho por hacer!

Share with your friends










Submit